Hemos vuelto

Desde que cerramos la tienda física hemos echado de menos cada momento: el contacto diario con vosotras, las nuevas colecciones, la ilusión de cada nueva marca y cada colección…Por estas fechas hace justo un año que colgamos este cartel:

cierre-amiaire

Estos años en amiaire {detrás del olivo}, habían convivido las marcas de ropa y complementos que traíamos de fuera, junto con otras marcas que diseñábamos y fabricábamos nosotras.

Desde siempre, por la influencia de nuestra madre, pero también de nuestro padre, hemos sido un poco “mujeres del Renacimiento” como dice mi amiga Peces. Durante estos años, hemos ido creando marcas, unas más grandes que otras, en las que producíamos cosas que nos gustaban. 

La primera de esas marcas, en 2011, fue Dilectus Meus. Una marca de velas y productos artesanos que recogían los olores de Monegros, y tomaban el nombre y la inspiración del logo de una de las pequeñas capillas de La Cartuja de Nuestra Señora de Las Fuentes. Desde entonces hemos fabricado velas de todos los tamaños, con pedidos especiales para celebraciones como bodas, bautizos y comuniones:

La segunda marca, en 2013, fue Oxymoron Madrid. La creó un amigo como un proyecto de fin de carrera, y nos unimos a él cuatro amigos más, que por aquel entonces trabajábamos juntos. Se trataba de colecciones atemporales, que se reeditaban cada ciertos meses. Distribuíamos los zapatos en dos de las tiendas más bonitas de Madrid, Le Marché aux Puces, en Fernando VI, y en Mini Shop; y los zapatos salieron en editoriales de las principales revistas de moda del país.

La última colección fue una colaboración con Palomo Spain, y por cosas de la vida ahí quedó la aventura. Por eso de Oxymoron Madrid solo queda una pequeña muestra que podéis encontrar en el Outlet, de los zapatos de hombre más bonitos y cómodos que hayáis visto jamás (y a precios increíblemente rebajados).

La tercera marca, en 2016, fue En Papier. Pequeñas joyas que mi hermana, Andrea, diseñaba y creaba con una maestría increíble. Al final resultó que os encantaron, y que aún después de cerrar la tienda física, nos escribíais para ver dónde podíais comprarlas. E incluso algunas tiendas nos pidieron venderlas en las suyas, cosa que no nos pudo hacer más ilusión. Por eso hemos seguido diseñando y produciendo nuevas piezas que podéis ver y adquirir aquí.

Y por último, durante el confinamiento, mi hermana de nuevo, puso en marcha algo que llevábamos muchos años hablando, Pindol. Una preciosa marca de productos, principalmente juguetes y complementos personalizados, que habéis acogido con mucho cariño, tanto como el que pone ella en cada uno de ellos.

Es por ello que volvemos. Pero no con una tienda física como nos gustaría, sino online (a prueba de pandemias 😉 ). Para poder compartir con vosotras estos productos que con tanto cariño diseñamos y producimos, y algunos más.

Gracias por seguir dejarnos formar parte de vuestras vidas.

Andrea y Azu

Los pequeños placeres de la vida

La vida está llena de pequeños placeres. Pequeños placeres que muchas veces pasan desapercibidos y, yo la primera, no disfrutamos en toda su plenitud.

Por eso el otro día dije, voy a hacer como propósito de nuevo curso, una Oda a esos pequeños placeres, al más puro estilo Amèlie Poulain. ¿Los recordáis?

Leer más

7 simples pasos para ser más feliz en tu casa

¿Ya estáis todos de vuelta?, ¿a tope con los propósitos del nuevo curso?

A mi siempre me pasa, cuando vuelvo de las vacaciones, con su famosa rentrée, que me entran ganas de poner la casa patas arriba, cambiar los muebles, tirar cosas y poner orden al más puro estilo Marie Kondo.

Para mí, mi casa es una especie de santuario. Me gusta mucho estar en casa, mucho más que salir, siempre he sido así. Por eso siempre he preferido gastarme el sueldo en estar a gusto en casa. Como cuando vivía en Madrid en la calle Barquillo, en una casa que se me llevaba el sueldo, de 35 metros, y que tenía que bajar la cama de un armario para poder dormir. Pero oye, estaba situadísima y además al lado del trabajo, y era una auténtica monada.

En fin a lo que iba, que a veces los nuevos propósitos son ambiciosos. Y posiblemente con cuatro cosas que hagamos, que son de Perogrullo, logramos mucho más que con grandes cambios de mobiliario. Así que hoy os traigo truquis de Georgia Ezra, una diseñadora de interiores que ha sacado un manifiesto básico para lograr un hogar más feliz:

Leer más

¿Acabas o vas a ser mamá? Con el post de hoy la ropa interior ya no es tu pesadilla

Voy a hacer una confesión a riesgo de que me caigan leches como panes: a Inés le di el pecho un mes y medio, y a Lucas dos meses y medio.

Y digo lo de leches como panes, porque cada vez que alguien me pregunta, y respondo, siempre hay alguien que opina diciendo que “¡cómo se te ha ocurrido darle el pecho tan poco tiempo!”. “¡Que la OMS dice que mínimo 6 meses!”, y entonces me enumeran las ventajas y maravillas de la leche materna…

Que sí, que estoy de acuerdo en absolutamente todo, pero yo no les di el pecho a mis hijos más tiempo por esto básicamente:

  • No salía en cada toma ni para “un cortado”. Y los niños no cogían peso ni a la de tres, estaban tan delgaditos que casi se pusieron malitos. Por mucho que lo intenté no generaba más. Sí, lo intenté hasta la extenuación.
  • Desde que tienen 4 meses van a la guardería. Entran a las 7:30h, y los recojo a las 17:30h. Teniendo en cuenta que me despierto a las 6h, que tender la ropa es mi clase de “mindfulness”, y la frase “voy a doblar la ropa y así me siento un rato” me ha empezado a parecer normal…no podía meter el sacaleches en mi vida.

Que sepáis además que viví con un cargo de conciencia terrible hasta que nació Lucas, porque pensaba que el carácter independiente de Inés (va a su marcha siempre, y no es la más amorosa del mundo…) era por no haberle dado el pecho. Ahora que pienso que Lucas cualquier día volverá a meterse en mi tripa (lo llamo “koala” o  “cangurillo”) ya se me ha pasado. Me he dado cuenta que lo que tengo es una hija con las ideas muy claras, y de lo más autónoma. Leer más

Perchas solidarias AECC de Huesca #SÚMATEALROSA

Cada año se suceden iniciativas para recaudar dinero contra el cáncer (o a favor de su investigación), pero no nos engañemos: nunca es suficiente, tenemos que conseguir que la ciencia logre una cura.

Al igual que el año pasado, queremos poner nuestro granito de arena, y unirnos a la iniciativa de Carpinteria Castellar a beneficio de AECC Huesca.

Leer más

Hygge el secreto de la felicidad está en un libro {y no es de autoayuda}

El otro día subí un foto de un libro a Instagram con el siguiente texto:

“Voy a la librería: tiene usted un libro que de llama Hygge? Y responde: sí, en la sección de autoayuda. Mi cara fue esta primero 😳 (traducción: tengo pintas de necesitar autoayuda?), y luego esta 😤 (traducción: pues ahora me voy y lo compro en Amazon). Vamos a ver señores de las librerías, que ya me pasó con el libro de Marie Kondo de “La magia del orden”…hay un colectivo de personas por ahí, entre los cuales para vergüenza de mi hermana mi incluyo, que compramos los libros por la portada (hago lo mismo con los vinos y sus etiquetas). Así que NO son de autoayuda, son libros que ayudan y a la vez cuquis.
Hoy ya tengo el libro y mi cara es esta 😍 todo felicidad.”

Leer más

Los mejores momentos del año 2016

Todos los 31 de diciembre me pasa lo mismo: abro un ojo, cojo el móvil de la mesilla (sí, lo confieso es lo primero que hago todos los días…), veo que pone 31 de diciembre, y empiezo a tararear mentalmente la canción de Mecano “…cinco minutos antes de la cuenta atrás…”

Así que este año, me lanzo a hacer balance “…hacemos el balance de lo bueno y malo…” (¿ya no os la podéis quitar de la cabeza, verdad?), aunque paso de lo malo, que bastante lo tenemos siempre presente.

Me quedo con lo bueno, sin profundidad, ni intensidad, que tampoco es plan de acabar el año en plan intensito:

Leer más

Dime qué café tomas y te diré que personaje de serie eres…

Las Gilmore han vuelto.

Las Gilmore han acompañado mi vida durante años. Porque soy muy cansina la verdad. He podido ver la serie entera más de 10 veces, y algunas temporadas más.

Las Gilmore son atemporales, encantadoras y maravillosas. Si no la habéis visto os la recomiendo, y si tenéis hijas desde los 12/13 en adelante, os recomiendo que la veáis con ellas. Hay un estudio que dice lo siguiente:

Leer más

22 cosas que hacer mientras esperas el avión o el tren

¿Te vas de puente? Visualiza esto lady: vas corriendo al aeropuerto/estación de tren, tienes la batería del móvil tiritando…y para colmo de males, has decidido no imprimir y has elegido la opción “billete en el móvil”. Todo lo que necesitas es que aguante hasta la puerta de embarque.

Llegas, pasas, resoplas. Te dejas caer en la fila de butacas como en el sofá de casa, exhausta. Pero ahora es cuando te das cuenta de que tienes que responder “ese email” que no te ha dado tiempo en la ofi y del que depende tu puesto. Necesitas dos cosas más: enchufe y wifi en el avión (….cri…cri…cri…).

Leer más